jueves, 31 de diciembre de 2009

Y más imágenes



Y para terminar, estas otras imágenes que están más centradas en Gonzalo, Margarita y el Águila Roja. En la primera imagen he usado una frase de la canción In this life de Delta Goodrem, cuya traducción aproximada sería Dos corazones que pueden desatar un fuego. Para la segunda imagen he usado una cita del gran Oscar Wilde y para la tercera he escogido un fragmento de la canción Hero de Nickelback, que viene a decir, Y ellos dicen que un héroe puede salvarnos. Yo no voy a quedarme aquí y esperar.
Espero que os gusten!

Imágenes de esa dama condenada a no tener lo que desea






Como ya es Nochevieja y sé que si lo dejo para más adelante se me va a a olvidar, voy a colgar mis últimas creaciones. Esta ronda está dedicada a Lucrecia, me apetecía mucho hacer alguna imagen de ella y me han salido hasta dos marcapáginas (se ve que es una de mis habilidades secretas, ja ja, pero cuidado con el tamaño porque están muy ampliadas).
La frase usada en la primera imagen correcsponde a la canción Hay amores de Shakira.
Luego hay dos versiones de una misma imagen: una presentada como un dibujo en sepia (es que los adoro) y otra mezclando el efecto dibujo con el color propio de la fotografía.
Espero que os gusten.

lunes, 28 de diciembre de 2009

El 7 de Enero, vuelve Águila Roja


No hay mucho más qué decir, salvo que el sabado se emitirá un resumen de la primera temporada. Y el jueves, ya sabéis, a las 22:00 y sin publicidad, se emitirá el primer episodio de la segunda temporada de la serie.

Conociendo a Irene


Ya tenemos una breve descripción del personaje de Irene, sobrina del cardenal, que está interpretado por la actriz Elisa Mouliaá:

Irene es la joven y tímida sobrina del cardenal Mendoza. Acostumbrada a una vida de encierro y meditación en Roma, se queda atónita al descubrir cómo es la vida real en el Palacio de la marquesa cuando su tío encomienda a Lucrecia su cuidado. De mano de Lucrecia, descubre el mundo de la sexualidad y los hombres. Sin embargo, la marquesa aprovecha su inocencia para modelarla a su antojo y predisponerla a favor del comisario. Éste, bajo las órdenes de la marquesa, tratará de conquistarla y asegurarse así una posición de poder por las influencias familiares de la joven.

Frente al comisario, Irene se enamora de Martín, sobrino de Catalina, que entra a trabajar como jardinero de la marquesa. Pero las diferencias sociales que les separan pondrán difícil su relación.

sábado, 26 de diciembre de 2009

Capítulo XIX


CAPÍTULO XIX

Andrea pasó una parte de la noche explicando a Mario el motivo de su regreso. Cuando le vio en la cena sintió pánico por unos segundos, luego se tranquilizó, pues sabía que él nunca la delataría, pero más tarde, ella le tuvo que calmar a él. Sin darle demasiados datos le dijo lo suficiente para que se quedara tranquilo.

Charles, ante la inesperada visita corrió a esconderse a otro cuarto y cuando Mario se fue, Andrea, a pesar del cansancio, tuvo que responder a las preguntas lógicas de Charles.

¿Estás segura de que no le dirá nada a Ramón Rivas?− Preguntó por tercera vez Charles.

Ya te lo he dicho, Mario es

El abogado de Ramón Rivas y tu ex marido.− Concluyó Charles.

Sí, pero es un buen hombre, íntegro y nunca haría nada que me pusiera en peligro.− Explicó Andrea mientras se quitaba los pendientes.

Espero que tengas razón.− Dijo Charles con tono preocupado.

La tengo, así que vamos a pensar en Fernando ¿se te ha ocurrido algo para saber si le tienen allí?− Preguntó Andrea.

Sí. Entrar y preguntarles.

Muy gracioso.− Soltó Andrea mientras colocaba la peluca rubia en un soporte.

No pretendía serlo. Sencillamente no se me ha ocurrido un modo de saber si es cierto que está allí sin delatarnos. ¿Quién más iba a preguntar? Y sobre todo ¿para qué lo iban a decir?

Alguna manera habrá de...− Comenzó Andrea, pero de repente se quedó callada, con la boza medio abierta y mirando a la nada con un gesto de fascinación en su rostro.

¿Qué pasa?− Inquirió Charles observando a Andrea con el ceño fruncido.

¿Para qué lo iban a decir? ¿¡Para qué lo iban a decir?!− Exclamó Andrea casi riendo.

Habla más bajo. ¿Se te ha ocurrido algo?− Preguntó Charles incrédulo.

Suena a tontería y precisamente por eso puede funcionar… Si me preparo adecuadamente, claro.− Dijo Andrea, estaba tan emocionada que caía en la incoherencia y Charles la miraba con una mezcla de diversión y preocupación.

Pero ¿me lo vas a decir?− Soltó Charles usando un tono tan alejado de sus maneras de caballero inglés, que hacía pensar que Paloma le habría soltado algo parecido muchas veces.

¿Qué hace un hombre para conquistar a una mujer?

What? ¿Eso a qué viene? No te entiendo, Andrea.− Preguntó Charles confuso.

Responde a mi pregunta.− Insistió ella con una nota de impaciencia en su voz.

¿Qué hace un hombre para conquistar a una mujer? Pues no sé… Trata de impresionarla, supongo, pero ¿qué relación tiene esto con Fernando?

¡Exacto! No todos los guardias de esa comisaría tienen idea de lo trascendental que es la discreción, pero sí saben la importancia del preso que custodian.− Comentó Andrea abriendo mucho los ojos mientras intentaba explicar su plan.

Y ¿pretendes que uno de los guardias le confirme a una mujer que tienen allí a Fernando?− Preguntó Charles que tenía la sensación de que se estaba perdiendo algo.

No, nadie me va a confirmar nada, en todo caso me lo van a relatar como un logro heroico, para intentar captar mi atención.− Dijo Andrea más para sí misma que para Charles, que escuchaba perplejo.

¿Tú? De ninguna manera, Andrea ¿sabes lo arriesgado que es? Es importante que Marie Berger siga siendo una identidad segura, no deberías…

No iré como Marie Berger, tengo otro disfraz.− Explicó Andrea distraídamente; Se quedó un rato pensativa y luego dijo.− Una de las pocas cosas que conozco de ese lugar es el bar más cercano, supongo que es allí donde van los guardias en sus cambios de turno. Iré mañana mismo.− Decidió entusiasmada, olvidando el cansancio que tenía.

¿Estás segura? Es muy temerario para ser tan poco fiable, no tienes ninguna garantía de que el guardia vaya a hablar de ello y, lamento mi grosería, pero ni siquiera sabes si alguno de esos guardias se fijará en ti.

Andrea alzó las cejas y dijo:

Cuando te enseñe el otro disfraz me dices si se fijarán o no, además, sólo necesito hablar con uno.− Respondió Andrea, zanjando la conversación con una sonrisa, y acto seguido se fue a dormir.

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Dedicado a NoA, por cederme muchas de sus imágenes. Gracias, estrella.

viernes, 25 de diciembre de 2009

Feliz Cumpleaños, María


¡¡Para que veas el cariño que te tengo!! que yo a este señor no le cuelgo en mi blog más que por ti, ja ja. En fin, bromas aparte, feliz cumpleaños y un beso enorme.

lunes, 21 de diciembre de 2009

Los nuevos fichajes




Ya sabemos más sobre los personajes que surgen en la segunda temporada de Águila Roja.

- El Cardenal Mendoza (José Ángel Egido) es un poderoso miembro del clero con demasiada ambición.

- A este le acompaña su bella sobrina Irene (Elisa Mouliaá) que al parecer no tiene nada que ver con su tío ya que tiene un carácter dulce e inocente.

- Y para terminar está Martín (el fichaje que en principio parecía un rumor, Roger Berruezo), un campesino rebelde y (sin duda) muy atractivo que es sobrino de Catalina.

http://www.formulatv.com/1,20091221,13684,1.html

sábado, 19 de diciembre de 2009

Cuatro imágenes -como celebración de mi descanso-




Aquí os dejo cuatro imágenes más, en realidad tres, porque la de Lucrecia quedaba bien en diferentes tonalidades, de modo que hice las dos tomando prestada una frase de Jonathan Swift que creo que plasma bastante bien lo dañinas y denigrantes (para la propia persona, sobre todo) que pueden llegar a ser ciertas ambiciones. Para la imagen de Gonzalo y Margarita he optado por una canción del grupo Staind que me encanta: Everything changes. Y para la del Águila Roja con Margarita (con la que he intentado emular, con imágenes de la primera temporada, el rapto que Margarita sufre en la segunda) he usado el título de una de mis canciones predilectas del grupo The red jumpsuit apparatus.
Ya de paso, agradezco a Maodi su iniciativa de crear el hilo de felicitaciones y aprovecho para desearos unas felices fiestas.
De todo corazón de vuestra Slayer.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Subidón



Tantas imágenes y tantos vídeos en tan poco tiempo, después de haber estado a dos velas han provocado en mí un subidón y eso ¿en qué se puede traducir? pues sí, en imágenes, así que aquí van otras dos.

Gentileza de Aliga


Esta captura, es préstamo de Aliga, de modo que gracias, porque sino me tenía que contentar con las que nos ha ofrecido RTVE. la frase, no hace falta decirlo, es de Gonzalo.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Y esta, dedicada

Como sé que te gustan mucho las foticos y esta imagen en concreto es bonita por sí misma. Te dedico esta imagen, Cibeles, espero que te guste.

Creaciones de la segunda temporada


Por fin, no sabéis qué ganas tenía ya. Bueno, espero que os guste, para la imagen de Gonzalo y Margarita he usado un fragmento de la canción Contigo, de Rosana.

El regreso de la serie

Hola gente, por fin tenemos nuevos avances de la serie que será emitida en 2010 (extraoficialmente se ha hablado de enero como mes de regreso). Aquí os dejo el enlace:
Más videos en la Web oficial de Águila Roja.

martes, 15 de diciembre de 2009

Más Águila Roja


Reedición de dos imágenes que os gustaron mucho, espero que estas también. Un beso!

sábado, 12 de diciembre de 2009

Capítulo XVIII

CAPÍTULO XVIII

Andrea cenó con los Rivas, se encontró con alguien a quien no esperaba ver, pero charló con todos ellos animadamente, fingiendo un acento francés que nunca tuvo y ningún miembro de la familia Rivas sospechó nada; Charles permaneció en el piso, sentado frente a una mesa, con la mirada fija en el extremo opuesto, ingeniando maneras de conocer el paradero de Fernando; Y mientras todo esto ocurría, Alicia lloraba en silencio en el cuarto de baño.

¡Alicia, sal ya, que me hago pis!− Gritó Pedrito al otro lado de la puerta, mientras hacía aspavientos y se contorsionaba para que su padre, desde el salón, se diera cuenta de la urgencia que tenía.

Pedrito, hijo, aguanta un poco.− Dijo Álvaro levantando la vista por un momento de los trabajos que estaba corrigiendo.

Alicia se lavó la cara y se la secó rápidamente con una toalla, se miró al espejo y respiró hondo, antes de dar el visto bueno a su rostro. Todavía notaba las pestañas húmedas a causa de las lágrimas, pero nadie lo notaría a no ser que se acercara mucho. Abrió la puerta del baño y antes de que pudiera salir, Pedrito entró como una exhalación.

¡Bueno!− Exclamó Alicia intentando aparentar normalidad.

Se dirigió al salón y al ver que estaba Álvaro, se dio la vuelta.

Alicia.

Ella regresó al vano de la puerta, pero no entró en la estancia, como si una barrera invisible flanqueara la entrada.

¿Qué tal estás?− Preguntó Álvaro mientras ordenaba los trabajos que tenía esparcidos sobre la mesa.

Alicia adoptó una expresión hermética y ausente.

Bien.− contestó lacónicamente.

Supongo que estás preocupada por Fernando y es normal, pero no tienes que fingir delante de mí, me parece bien que Pedrito no sepa nada de todo esto, pero ¿no quieres saber lo que he estado haciendo?− Comentó Álvaro, al tiempo que metía los trabajos en su cartera de cuero.

¿Has averiguado algo?− Preguntó Alicia caminado lentamente hacia Álvaro.

Por el momento, poca cosa, pero estoy a la espera de que me den más datos, mis contactos son lentos y escasos, pero fiables.− Respondió Álvaro mientras dejaba la cartera en una silla.

Álvaro se puso en pie, fue hacia el aparador y llenó generosamente dos copas de jerez, le ofreció una a Alicia y se sentó en el sillón. Alicia permaneció de pie, observando a Álvaro con el ceño ligeramente fruncido.

He averiguado dónde lo tienen.

Eso lo decían en el artículo.− Dijo Alicia sin poder ocultar su decepción.

También me he ofrecido como abogado defensor de Fernando.

Alicia abrió mucho los ojos, dejó la copa en la mesa y se sentó a su lado, de repente sintió una oleada de ternura hacia Álvaro.

¿Y ha aceptado?− Preguntó emocionada, poniendo una mano en su rodilla.− Espera un momento.− Musitó cambiando su rostro esperanzado por un semblante serio.− Fernando va a ser juzgado por un tribunal militar, según decían en el artículo, tú no puedes ser su abogado, no eres militar.− Al llegar a esa conclusión, Alicia, inconscientemente, retiró la mano de la rodilla de Álvaro.

Lo sé, pero tenía que intentarlo.− Contestó Álvaro apesadumbrado.

Hubo unos segundos de silencio, de repente se oyó abrirse la puerta del baño y el correteo de Pedrito, acto seguido se escuchó abrirse otra puerta, al otro extremo del pasillo: Pedrito había entrado en su cuarto.

¿Sabes algo más?− Preguntó Alicia sin muchas esperanzas.

Estoy intentando enterarme de las condiciones en que tienen a Fernando y también de qué se le acusa exactamente. Probablemente mañana me digan algo sobre los cargos a los que va a enfrentarse.− Respondió Álvaro. Tras unos segundos, dijo.− Lamento no poder decirte más.

No tienes nada de qué disculparte, al contrario.− Sentenció Alicia.

Ambos se quedaron en silencio de nuevo, mirando únicamente al suelo. Desde que saltó la noticia de Fernando, las baldosas habían pasado a ser un elemento útil a la hora de esquivar un contacto visual incómodo.

Voy a dar un paseo.− Anunció Alicia mientras se levantaba.

Te acompaño.− Dijo Álvaro incorporándose del sillón y dejando la copa en la mesa.

No.

Álvaro se quedó inmóvil, casi congelado ante la negativa de Alicia, ella se dio cuenta de su brusquedad y trató de arreglarlo.

Es que prefiero estar sola, lo necesito.− Dijo con voz más dulce.

Deberías compartir conmigo todo eso que llevas dentro, Alicia, no puedes con esto tú sola.

Ella permaneció en silencio unos segundos, mirando al suelo nuevamente y buscando las palabras, cuando por fin habló, lo hizo con voz trémula:

Necesito llevar esto sola, porque si empiezo a hablar, si empiezo a llorar… No arreglaré nada y además tú sufrirás. Y eso es algo que no estoy dispuesta a asumir.− Dijo Alicia con sinceridad.

Álvaro se quedó de piedra y cuando ella salió del salón, se desplomó en el sillón.

Ella cogió su abrigo y salió de casa sin tener aún un destino fijado.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Entrevista a Roberto Álamo

No sé al resto, pero a mí este actor me cae genial, me parece un hombre sincero y divertido, me alegro de que forme parte del elenco de Águila Roja.
Aquí os dejo el enlace a la entrevista:

martes, 8 de diciembre de 2009

Más héroe

Como me encantan las escenas de tejado, aquí va una imagen de uno de esos momentos.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Dos felicitaciones



Dos felicitaciones, pero los mismos deseos: Que tengais unas fiestas felices y divertidas, que el próximo año sea mejor que el anterior, que el mundo sea un lugar un poquito más justo para todos y, ¿por qué no? QUE OS TOQUE LA LOTERÍA.

Parejas y triángulos


Aquí dos imágenes, una de una pareja que es y no es al mismo tiempo, y otra de ese triángulo amoroso que trae por el camino de la amargura a más de una y más de dos.
La imagen de la parejita tiene la frase que da título a una canción de Sarah McLachlan y el triángulo amoroso, tiene la frase de una canción que cantó Inma en AETR, titulada Los dos amigos.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Capítulo XVII

CÁPITULO XVII

Una elegante mujer mira por la ventanilla del tren. Es una rubia de ojos negros y sonrisa amable; aparentemente no supone un peligro para nadie, es menuda y su carísima ropa sugiere que no le preocupan tanto los acontecimientos del mundo, como lucir perfecta en cada ocasión. Sin embargo, Marie Berger se dirige a España con un objetivo claro y muy alejado de la imagen que proyecta.

En el vagón contiguo viaja un caballero que lee detenidamente un periódico. Es alto, delgado y de pelo castaño oscuro. Detrás de unas gafas redondas, sus ojos saltan de renglón en renglón; al llegar al final del artículo, dobla el periódico y lo deja sobre sus piernas mientras observa por la ventanilla como caen unos tímidos copos de nieve. Hace pocos días salió de Inglaterra para Francia y el cansancio del viaje se dibujado en su rostro en forma de ojeras. Aún así, sus ojos azules no han perdido su viveza. Aunque ya se había alejado de la política, Charles, que en este viaje ha cambiado su nombre por James Norton, ha accedido a embarcarse en la misión a petición de un viejo amigo.

El hombre subió al tren dos estaciones después de que lo hiciera Marie Berger y aunque ambos desconocen el paradero del otro en el tren, saben que una vez estén en España tendrán que colaborar.

Cuando llegaron a España bajaron por separado y siguieron caminos distintos. James Norton llegó al piso franco veinte minutos antes de que lo hiciera Marie. Una vez allí, cayeron las máscaras: Marie comenzó a quitarse horquillas del pelo y, agarrando de un extremo, se libró de la peluca rubia, revelando un cabello negro ondulado. Charles, por su parte, se quitó las gafas y las dejó en una mesilla. Sonrieron y comenzaron a hablar en voz muy baja de la misión que les había llevado hasta allí. Tras unos pocos minutos de charla, se planteó el primer problema:

No puedes fiarte de la prensa… en ningún estado, pero menos aún en España.− Sentenció Charles con un marcado acento inglés.

No digo que sean el adalid de la sinceridad, pero es el único dato que tenemos de su situación.− Comentó Andrea al tiempo que señalaba con el dedo un artículo de prensa.

Pero no podemos arriesgarnos, deberíamos cerciorarnos de que efectivamente es ahí donde le tienen antes de preparar una ofensiva contra ese edificio, el factor sorpresa es esencial.− Dijo Charles.

Lo sé, tenemos que preparar alguna estratagema para averiguar si le tienen allí encerrado ¿alguna idea?− Preguntó Andrea ligeramente desanimada.

Algo se nos ocurrirá, de todos modos no podemos planearlo ahora, debes ir al despacho de Ramón Rivas, es trascendental mantener las apariencias.− Le recordó Charles a Andrea.

Lo sé…− Respondió Andrea con desgana.

Si te sirve de consuelo, mañana yo tendré que cubrir un evento deportivo.− Comentó Charles esbozando una sonrisa.

Andrea suspiró y después de unos minutos salió del piso como Marie Berger para encontrarse con Ramón Rivas.

La canción de Inma y Manuel

La colaboración que hicieron Inma Cuesta y Manu Carrasco para el disco Juntos por el Sáhara:

viernes, 4 de diciembre de 2009

Y una imagen misteriosa


Un héroe en la oscuridad de la noche. Había pensado en ponerle una cita, pero la imagen de Gonzalo surgiendo de entre la penumbra tiene mucha fuerza por si sola.

Otras creaciones



Aquí os dejo otras creaciones. La frase de la parejita la tomo de una canción de Mónica Molina que se titula La despedida y la cita de la imagen de Gonzalo es del escritor Alfred Victor de Vigny.

martes, 1 de diciembre de 2009

Más carteles


Y aquí el único que me han expuesto, la verdad es que me gusta más cualquiera de los otros.

Carteles para Águila Roja






Bueno, aquí están mis creaciones. No estoy muy orgullosa de ellas, porque sólo uno me quedó como yo quería que quedara, pero en fin, al menos he participado.